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Quién trae la paz?

Bemalte Wände; Graffiti (Quelle: Oele Schmidt)Fotos: Øle Schmidt 

Guatemala: Quién trae la paz?

A Guatemala le cuesta enormemente librarse de los demonios de su pasado. A 19 años de la guerra civil, este país centroamericano es dominado por la violencia y la impunidad. Los embajadores para la paz tienen la misión de ayudar a crear las condiciones para un futuro mejor.

Text: Øle Schmidt, Periodista independiente

La inmensa y pesada puerta de madera no tiene manilla. Sólo puede ser abierta por dentro, apretando un botón. No hay ninguna señal, ni tampoco una indicación de quién puede encontrarse detrás de esta puerta enorme. Para esto, una cámara filmadora zumba en silencio. Arriba izquierda. 24 horas al día registra a quien quiere entrar o traspasar la entrada. Violento. Quienes se comprometen por los Derechos del Niño en Guatemala, viven en peligro. Es también el caso de los colaboradores de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG) que trabajan tras esta inmensa y pesada puerta de madera. Y Esto lo experimentó en carne propia ya el Obispo Juan Gerardi. El fundador de la renombrada organización de Derechos Humanos del Arzobispado en la capital, después de la guerra civil fue asesinado por militares. Suena el timbre. Alguien llama a la puerta. El monitor en la sala de control de ODHAG muestra la imagen de una joven mujer. Se advierte su cabellera morena, y unos ojos despiertos que miran a la cámara.

Mädchen zeigt ihr Zertifikat, Diplom (Quelle: Oele Schmidt) Kimberley 

Una hora después estalla un breve aplauso, cuando se pronuncia el nombre de Kimberley. La estudiante de 19 años se ha atado la cabellera, en sus tacones altos, resuelta, sube la escala hasta el podio, aquí en la Universidad Jesuita en Ciudad de Guatemala. Ella repara en el logo de Kindernothilfe , impreso en el pendón de los organismos de apoyo. Nery Rodenas, Director de ODHAG, entrega a Kimberley un Diploma. Desde ahora ella es una Embajadora para la Paz. Así como las otras 284 personas que hoy también serán diplomadas, Kimberley participó durante un año en un entrenamiento de la organización de Derechos Humanos. Kindernothilfe junto con el Ministerio Alemán para el Desarrollo y la Cooperación, financió y acompañó el proyecto programáticamente. Los niños y jóvenes provenían de comunidades afectadas especialmente por la violencia. Los Embajadores para la Paz son profesores, trabajadores sociales y policías, colaboradores de iglesias y de instituciones estatales. Estas personas claves trabajan con niños, a los cuales acercarán a una cultura de la paz y de los Derechos Humanos. Esta labor es de extrema urgencia en Guatemala, donde la tasa de asesinatos es la más alta del mundo.

Un testimonio con peso

En una filmación antes de la entrega de diplomas, la organización ODHAG presentó un testimonio que condena al gobierno de derecha de Otto Pérez Molina: Habrá cada vez más violencia y abuso sexual contra niños, menos educación y atención en salud. La representante del gobierno en el podio mantuvo su cara muy seria. Kimberley trabajaba ya desde hace cuatro años voluntariamente con jóvenes, cuando se presenta al Diplomado por la Paz. „Va a requerir mucho tiempo, transformar la conciencia en este país“, dice ella, „porque lo que nosotros hoy día aquí intentamos, no es menos que una revolución del amor.“ Que va a ser un largo camino, también lo sabe Ninfa Alba, 52 años, y la persona responsable para el Diplomado y su orientación en módulos.

Projektmitarbeiterin (Quelle: Oele Schmidt)Ninfa Alba 

En el primer módulo, los participantes aprenden ante todo, a conocer correcta y profundamente a los niños. „Muchos profesores no saben con quienes viven sus escolares o si tienen que trabajar“, explica Ninfa Alba. En conjunto elaboraron un cuestionario, el que fue llenado por los niños. Las etapas de desarrollo por las que pasan los niños, constituyen el tema de conversación del segundo módulo. Los diplomandos escriben para eso, entre otras tareas, su propia biografía, y más tarde ellos mismos le ponen a los niños esta tarea. El próximo módulo: pedagogia de la paz. „¿Qué Derechos Humanos tienen los niños y qué herramientas al respecto podemos darles en forma lúdica?“, explica Alba. Ella nos habla también, mientras tanto, de una fatal dinámica en Guatemala.

„Los niños están situados aquí en el nivel más bajo“, dice la responsable del proyecto. Ellos no cuentan, porque son vistos como un adulto incompleto y no como una propia persona. Por eso la violencia ejercida contra los niños es aceptada por la sociedad. Cambiar este patrón cultural paso a paso, es el desafío del Diplomado. „En Guatemala hay una cultura de la violencia; no hay una cultura de denuncia de la violencia“,dice Ninfa Alba. Y agrega después de una pausa: „Todavía no.“ Esta cultura de la violencia se dirige más y más también en contra de los colaboradores de ODHAG, las amenazas crecen. Ninfa Alba tiene miedo por su hija, Nery Rodenas no puede dejar su casa sin un guardaespaldas.

Jugendgruppe vor bemalten Wänden; Graffiti (Quelle: Oele Schmidt)  

En el cuarto módulo del diplomado los contenidos se orientan a las leyes que protegen los niños y las instituciones a las cuales se puede acudir a denunciar violencia y abuso. El último módulo, el quinto, es talvez el más importante: todos los participantes desarrollan su propio proyecto, para poner en práctica lo que antes han aprendido. En su barrio, su escuela o en la comunidad de la iglesia. Uno de los proyectos que los Embajadores para la Paz elaboraron en conjunto, tiene 40 metros de largo, aproximadamente tres metros de alto y todavía un color gris aburrido: el muro, alrededor del cual en las próximas horas todo va a girar. Después de la entrega de los Diplomas.

Los niños que ayer acudieron a los Embajadores para la Paz, hoy están en la opinión pública. Pintan murales, en los que presentan sus derechos. Sin timidez exigen el cese de la violencia, educación y alimentación, el derecho a expresarse libremente y protección.

Mädchen bemalt Wände; Graffiti (Quelle: Oele Schmidt)  

Llegaron setenta niños entre 10 y 17 años. Kimberley está en su elemento! Rodeada de un racimo de niños explica cómo se pinta el cemento, y comienza un gran bosquejo. Algunas horas después, con vasos de pintura derramados, en el mural de su grupo se lee „No a la Violencia!“: Kimberley sabe, lo que se siente experimentar la violencia y el miedo. „Después del atardecer en nuestro barrio no puedo ir más a la calle, es muy peligroso“, dice ella. Maras, bandas de jóvenes criminales, amenazan a los vecinos, incluso los jóvenes de su misma edad sufren especialmente por este encierro forzado en las noches. Así, los jóvenes del barrio de Kimberley son víctimas y victimarios al mismo tiempo. Por esto ella fundó los „artistas por la paz“, su proyecto de diplomado. Todos los sábados se encuentran 25 jóvenes a un intercambio creativo. En su galería muestran a los habitantes del barrio dibujos, danza y teatro. „El arte es para mi la mejor posibilidad para superar una sociedad violenta“, dice Kimberley optimista.

Más de 200.000 víctimas

Pero todavía caen sombras oscuras del pasado sobre Guatemala. El desarrollo de la violencia, bajo la cual hoy en día niños y adultos sufren, comienza en 1960 con una de las más largas y sangrientas guerras civiles en Latinoamérica, la que termina recién en 1996. En las familias se cuentan más de 200.000 víctimas las que hasta la actualidad sufren por los efectos de la muerte y los traumas. La paz es algo distinto. Las historias de tres hombres constituyen ejemplos de terrorismo de Estado e impunidad en Guatemala. Con el golpe militar de Efraín Rios Montt comienza en 1982 el capítulo más sangriento de la guerra civil. En el año y medio de su mandato ocurrieron la mitad de todas las masacres que la armada y los grupos paramilitares en 36 años habrían cometido. En la region Quiché miles son torturados, violados y asesinados. Jefe de la famosa unidad de contrainsurgencia es es el General Otto Pérez Molina. Uno de sus adversarios es Juan Gerardi, el obispo de Quiché. Juan Gerardi fundó en 1989 en la capital la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado ODHAG. Con las palabras „yo sé, que la verdad duele, pero es la más alta acción liberadora“ el 24 de Abril de 1998 presenta un libro sobre los crímenes de guerra de militares y miembros del gobierno. Dos días después, Monseñor Gerardi es asesinado por militares en su casa. Un testigo habría visto a Otto Pérez Molina no lejos del lugar del crimen, pero nunca se hizo un juicio.

En el año 2011 Otto Pérez Molina gana las elecciones para Presidente de Guatemala. El 10 de Mayo de 2013 su comandante Efraín Rios Montt es condenado a 80 años de prisión.

Un momento histórico: nunca antes un jefe de Estado había sido llevado a la corte de justicia y condenado por crímenes contra la humanidad. Diez días después el tribunal constitucional levanta la condena contra Rios Montt. Desde Enero de 2015 nuevamente  Rios Montt debe presentarse ante la corte de justicia por crímenes contra la humanidad. El Presidente y el Ex-General Otto Pérez Molina viven hasta ahora sin ser molestados.

bemalte Hände; Graffiti (Quelle: Oele Schmidt)  

Si setenta niños pintan alegremente es algo muy hermoso para ver. Y también muy ruidoso! Y como si el ruido no fuera suficiente, Ninfa Alba conecta durante el almuerzo los grandes parlantes. Incluso el menú encuentra adeptos, papas fritas con pollo es una moneda internacional. Los primeros que pasan se detienen en los murales y preguntan curiosos. Con orgullo explica una de las niñas, acerca de su derecho a la paz. Ninfa Alba observa la escen con una sonrisa. „La violencia es transformable y es posible lograr una convivencia pacífica, ese es el mensaje de los Diplomados“, dice ella.

Cómo se pueden sanar las heridas?

Pero ¿Quién sabe exactamente cómo se pueden sanar las heridas de la violencia en Guatemala? El viejo grupo de presidentes, jefes de las fuerzas armadas y jefes de los partidos políticos con su hambre de riqueza, poder y venganza sigue siendo enormemente influyente. Perez Molina es todavía y  hasta 2015 Presidente de Guatemala, y el Byron Lima, condenado por asesinatos anunció recientemente su candidatura para las próximas elecciones. Aún el año pasado hubieron graves atentados políticos a los aparatos de la justicia, así como el temprano alejamiento de su cargo, de la fiscal Claudia Paz y Paz, conocida como abogada de la labor de esclarecimiento en Guatemala. „Mientras los crímenes de la guerra civil no sean aclarados hasta el fin y los culpables sentenciados por sus responsabilidades, los militares de alto rango seguirán influyendo en el gobierno del país fuertemente“, dice Ninfa Alba. „Nosotros los de ODHAG ponemos nuestras esperanzas sobre todo en los niños y jóvenes.“ Una esperanza muy justa, en la que vale invertir, pues finalmente sólo la generación joven puede guiar a Guatemala a un futuro mejor y sustentable.

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